Area 2
Tema 1. Introducción a la psicología evolutiva.
Tema 2. Aprendizaje del acto motor.
Tema 3. Aprendizaje y grupos deportivos. Características e influencias.
Tema 4. Evaluación de la enseñanza-aprendizaje de la actividad física.
Tema 1 introducción a la psicología evolutiva
Paso 1.1. La psicología evolutiva.
Paso 1.2. Elementos básicos para entender el desarrollo. Modelos y perspectivas teóricas.
Paso 1.3. Etapas en el desarrollo del niño hasta la adolescencia
Paso 1.1. La psicología evolutiva.
La edad no explica por sí sola los cambios, aunque determinados cambios se producen a determinadas edades. No podemos hablar de edad, sino de periodos concretos.
• Primera infancia 0 – 2 años
• Infancia media o preescolares 2- 6 años
• Infancia tardía o escolares 6 -12 años
• Adolescencia hasta los 20 años
• Edad adulta 20-65 / 70 años
• Vejez a partir de 65/ 70 años
Cambio y desarrollo
Los cambios que estudia la psicología evolutiva son:
• Organizados: tienen un orden establecido
• Sistemáticos: siguen un patrón sistemático, determinados cambios son necesarios para dar paso a otros.
• Permanentes: una vez que se han producido los cambios, son estables en el tiempo.
Existen tres trayectorias dentro del desarrollo del ser humano en las que se basa la psicología evolutiva como método de estudio:
• Desarrollo físico: son los cambios corporales, como la estatura, el peso, el desarrollo corporal y el desarrollo de habilidades motoras.
• Desarrollo cognitivo: cambios en los procesos de pensamiento que afectan al aprendizaje, las habilidades lingüísticas y la memoria.
• Desarrollo psicosocial: cambios en los aspectos sociales y emocionales de la personalidad.
Rasgos y características del individuo
Características de la especie
Paso 1.2. Elementos básicos para entender el desarrollo. Modelos y perspectivas teóricas
¿Qué aspectos de los niños vienen heredados y cuáles son producto de la confluencia con el medio? Para responder a esta pregunta deberemos tener claros los conceptos de herencia, medio e influencias externas y conocer las teorías que explican el desarrollo en la interacción e intercambio permanente entre el organismo y el medio.
Herencia y medio
Herencia y medio no son meros conceptos, sino que son producto de la interacción entre las posibilidades de esa dotación y las experiencias, personas y objetos con las que el individuo se encuentra en relación a lo largo de su vida.
En el código genético existen:
Componentes cerrados. Son aquellos aspectos que no se alteran como resultado de la experiencia individual: características morfológicas, estructurales y funcionales y calendario madurativo.
Componentes abiertos. Son todas aquellas posibilidades de adquisición de habilidades y de desarrollo del individuo en función de la estimulación y el ambiente que le rodea.
El desarrollo supone la interacción de lo hereditario (lo genético), con lo adquirido (la estimulación que se recibe del medio ambiente).
Debemos diferenciar tres aspectos:
• Madurez. Hace referencia a los cambios de la conducta de un sujeto que se producen como consecuencia de la influencia genética y de la experiencia en un momento determinado, excluyéndose de este concepto los cambios que tienen lugar como resultado de la práctica específica, es decir, del aprendizaje.
• Crecimiento. Se emplea para designar los cambios relativamente estables a nivel neuroanatómico y neurofisiológico que permiten el desarrollo de la conducta, es decir, sin tener en cuenta si éste es atribuible a la maduración o al aprendizaje.
• Desarrollo. Surge de la confluencia de la madurez y el aprendizaje, lo heredado y lo proporcionado por el ambiente, concepto a partir del cual se deduce la enorme importancia de la educación formal (en lo que respecta a los aprendizajes en el desarrollo del ser humano).
Consideraciones pedagógicas
Es altamente importante para alguien que se enfrenta a la enseñanza de la iniciación deportiva tener bien clara la relación directa entre aprendizaje, educación y desarrollo, para evitar la creencia de que lo innato es lo importante y caer en la no insistencia en la cultura del esfuerzo para que un alumno supere sus barreras congénitas.
Un jugador bajito en el baloncesto puede desarrollar otras habilidades que sean necesarias e imprescindibles para el equipo.
Baldwin (1895) establece dos procesos que inciden en el desarrollo de la mente del adulto: Baldwin (1861-1932) Para este autor el desarrollo procede en etapas y empieza a esbozar algunos conceptos interesantes como esquemas, reacción circular, asimilación, etc.
Asimilación. Aplicar los conocimientos que nosotros tenemos a la tarea o situación que tenemos que resolver.
Acomodación. Modificamos o combinamos algo de nuestro conocimiento para poder enfrentarnos a la tarea.
Podemos adquirir más conocimientos a través de la imitación:
• Copia exacta recién nacido.
• Introducimos novedades en la conducta que estamos imitando teniendo esta segunda mayor repercusión en el desarrollo.
Modelos y perspectivas teóricas
Los diferentes modelos y teorías explicativas en psicología evolutiva han pasado por diferentes etapas, donde dependiendo de la época se priorizaban unas u otras características. La situación de los niños ha variado sustancialmente en el último siglo, de tal manera que la generalización de la educación y el surgimiento de los derechos de la infancia ha reportado grandes avances en todos los sentidos y la toma en consideración de las diferentes posturas.
Principales autores.
Locke (1632-1704). Predominaba la idea de que la mente era una tabla rasa, limpia y que tendría que ir aprendiendo a través de la experiencia, los estímulos y la educación, nada estaba predeterminado.
Rousseau (1712 – 1778). Predominaba la idea de que muchos de los contenidos eran innatos, venían predeterminados y el educador no debía interferir.
Baldwin (1861-1932). Según él, el desarrollo procede en etapas. Esbozó conceptos interesantes, como esquemas, reacción circular, asimilación, etc.
Prever (1841-1897). Los niños aprenden a través de la observación sistemática, así desarrollan sus sentidos, voluntad e inteligencia.
Hall (1844-1924). Basándose en cuestiones que desarrolló durante muchos años, esbozó el termino y la primera teoría sobre la adolescencia.
Binet (1857-1911). Basó sus estudios en la inteligencia y creó las primeras escalas de medida de la misma y de la memoria, ponía especial énfasis en el desarrollo intelectual.
Darwin (1809-1882). Centró sus teorías en la evolución, decía que de una especie sobreviven los más fuertes, los que tienen más capacidad de adaptación al medio. Las especies van cambiando en el tiempo, no son fijas ni estables.
Paso 1.3. Etapas en el desarrollo del niño hasta la adolescencia
Para establecer un programa de actividades físicas y deportivas, tanto a nivel de iniciación en edades escolares como a nivel de exigencias superiores, es imprescindible conocer las características propias de las diferentes etapas del desarrollo del individuo. No sólo es necesario conocer las técnicas de entrenamiento, la biomecánica, sino que también es importante conocer al niño, entenderlo y comprenderlo como protagonista del hecho deportivo.
Como estamos en la iniciación deportiva, prestaremos especial interés al comportamiento motor del niño, sin excluir en algunos momentos otras facetas de la conducta, teniendo en cuenta que la motricidad no puede considerarse como tal, sino como psicomotricidad, lo que implica la interrelación de diversas funciones.
Estadio es el término mediante el que se denomina cada una de las etapas de la vida del individuo dentro de la psicología evolutiva.
Un estadio se caracteriza porque:
• Los cambios que se producen son de naturaleza cualitativa.
• Dentro de cada estadio, los contenidos son homogéneos
• La secuencia de estadios es invariable y sigue una cronología predecible.
• Los estadios superiores suponen la integración y superación de los logros de los anteriores.
Nosotros vamos a distinguir 5 estadios y nos centraremos en los cambios físicos, cognitivos y psicosociales de cada uno de ellos:
Primera infancia (0 a 3 años).
Desarrollo motor
• Flexión de sus cuatro miembros
• Mano cerrada en el puño con el pulgar en su interior o abierta con extensión de dedos
• Movilidad espontánea, masiva y anárquica con predominio de movimientos de flexión extensión de las extremidades y cruzamiento de los pies
Desarrollo cognitivo y psicosocial
• Con la estimulación del hombre y otros estímulos ajenos es cuando se inicia la relación entre tono muscular, necesidad y afectividad. A partir del nacimiento la estimulación humana es fundamental:
• Del sexto al octavo mes: visión más global del espacio y mayor libertad de manipulación de objetos.
• Noveno mes. El espacio vital del niño se amplía considerablemente y con ello se enriquece su experiencia personal.
• A partir del tercer año el niño ya conoce los límites propios que le separan del medio y de los otros.
El niño de 3 a 6 años.
Podríamos llamarlo el periodo de desbordamiento de la realidad exterior. En esta etapa nos encontramos un niño que es capaz de dirigir sus movimientos hacia el exterior debido a que tiene un desarrollo mejor en sus mecanismos motores y perceptivos. Es el momento de la curiosidad: pregunta constantemente por qué, descubre el juego y es a través de éste como transforma la realidad.
Desarrollo psicomotor.
Desarrollo del sistema nervioso, etapa de gracia que conlleva espontaneidad y soltura en sus movimientos, facilidad para la adquisición de nuevas habilidades, dominancia lateral (debemos respetar la lateralidad del niño).
Desarrollo cognitivo y psicosocial.
Este es el momento en que el niño descubre la existencia de sus órganos genitales y la fuente de placer que significa, así como la pertenencia a uno de los dos sexos. En esta diferencia es cuando se siente atraído por el progenitor del sexo opuesto. Toda la complicada trama de situaciones afectivas de atracción y rechazo que se establece en torno a los padres constituye el complejo de Edipo.
Desarrollo de la inteligencia. Estadio pueril del niño: lo ve todo en su globalidad y en su conjunto. Es todavía incapaz de hacer un análisis de las cosas, se muestra inconstante y pasa de una actividad a otra continuamente. Se considera el centro del mundo (egocentrismo), todo lo ve de una manera subjetiva: las cosas son a su imagen y semejanza, no tiene todavía el concepto de realidad, carece de juicio critico y de reflexión.
Constitución de la personalidad. Es el momento en uqe comienza a afinar su personalidad con los medios que posee. Emplea el lenguaje la expresión “yo mismo”, lo que significa que se diferencia de los demás. Es capaz de atender determinadas demandas que no implican una satisfacción inmediata, ante la promesa de una recompensa mayor posterior (madurez). Es una etapa de crisis de oposición que genera en el niño angustia y ansiedad, terrores nocturnos, miedo a la oscuridad, miedo a estar sólo, etc.
Consideraciones para la iniciación deportiva.
En esta etapa la actividad fundamental del niño es el juego, gran parte de toda su actividad gira en torno a juegos funcionales interesantes para su adaptación al medio.
Juegos de imaginación y de representación que mejoran su capacidad de reacción y le permiten exteriorizar sus fantasmas con otros niños y con la realidad. La actividad de jugar tiene una función liberadora de los miedos. Hay que tener en cuenta que a estas edades solo les interesa divertirse, todavía no es el momento que les interese la competición, no tiene el sentimiento de cooperación y por tanto, es muy complicado hacer equipos.
El aprendizaje deberá ser en grupos, teniendo en cuenta que deberemos proponer actividades globales que impliquen a su sistema muscular, sin plantear actividades demasiado analíticas que no correspondan a sus condiciones, ya que provocaría la creación de automatismos motores que empobrecen la capacidad de respuestas vivas y plásticas del movimiento.
El niño de 6 a 9 años.
El hecho que marca esta etapa es la salida del niño de su medio familiar a la escuela. En su nuevo mundo cambian sus prioridades: ya no compite por el cariño de los adultos, ahora necesita la aprobación del grupo, es el momento de la camaradería, de los juegos de manipulación y motores, entran en juego otras variables, la inteligencia. Quiere ser mayor y aceptado.
Comienza a aparecer por primera vez la noción de regla, todavía el adulto sigue siendo el eje del grupo y muestran conformidad con la autoridad. Es el momento de crear equipo.
Desarrollo psicomotor. Es notable y continúa a buen ritmo. Además, el desarrollo intelectual le permite movimientos cada vez más complejos, con más precisión motriz en tareas como la escritura. Se producen modificaciones en fuerza, equilibrio, salto, destreza en el manejo de las pelotas, tiempo de reacción, velocidad de carrera, agilidad, dar patadas a un balón.
Desarrollo cognitivo y psicosocial. Inteligencia. Comienza a desaparecer el egocentrismo, se vuelven más analíticos, son capaces de interiorizar y por tanto, su imaginación es más lógica, tienen capacidad de empezar a analizar la realidad. Vida afectiva. En este momento el niño pierde el miedo a perder a su padre o madre, se identifica con el sexo que le corresponde y abandona el complejo de Edipo. Esto supone tranquilidad emocional, que le permite relacionarse mejor con el mundo exterior, estar más predispuesto al aprendizaje y a lo lúdico compartido. El juego entre iguales y el deporte desempeñan un papel importante. Se empieza a vislumbrar un proceso de ruptura con el adulto, a ser más celoso de su intimidad.
Consideraciones para la iniciación deportiva. El técnico deportivo deberá aprovechar la capacidad de análisis que tiene y deberá fijar metas y objetivos. Deberá crear conciencia de equipo e inculcar en los deportistas que los logros personales son buenos para el equipo, teniendo en cuenta que a partir de los nueve años us prestigio como adulto comenzará a ser cuestionado.
El niño de 9 a 12 años.
En esta etapa el individuo comienza a ser más autónomo, más socializado. No es un adolescente pero tampoco es un niño, a veces sorprende por su madurez, y otras por sus conductas infantiles, sigue dependiendo de la opinión del grupo, pero cada vez menos. Su vida es el grupo y es así como evoluciona, siente y se relaciona y progresa.
Desarrollo psicomotor. Mejora en los siguientes aspectos: rapidez de ejecución, coordinación (ojo-mano) y (ojo-pie), la precisión en la dirección del movimiento, se pueden realizar aprendizajes de habilidades más complejas, es el momento de enseñar técnicas deportivas algo más exigentes.
Desarrollo cognitivo y psicosocial. Inteligencia. Tendencia a organizar datos e integrarlos dentro de un todo. Pone orden en sus conocimientos según una lógica de relaciones.
Personalidad. El rasgo más notable es la socialización, sobre todo, dentro del grupo. A esta edad los grupos suelen ser homogeneos en cuanto al sexo, se produce una ruptura entre los sexos y además tienen motivos para ello. El niño ve a sus padres de una manera cada vez más crítica, ya que al encontrarse en contacto con el mundo tienen la posibilidad de comparar con otros adultos.
Consideraciones para la iniciación deportiva. Es capaz de ponerse objetivos y metas, tiene capacidad de implicarse en los entrenamientos. Es el momento de trabajar en su fuerza de voluntad, las mejoras se consiguen a través del esfuerzo y el entrenamiento, es el momento de enseñar que hay que saber ganar y también perder. Es necesario buscar un equilibrio entre la competición y el juego, hay que llevar a su ánimo el carácter de competición deportiva. Debemos aprender a saber controlar nuestra propia ansia de victoria como técnicos deportivos para no crear ansiedad y angustia en los deportistas; esta misma filosofía hay que intentar trasladársela a los padres.
Adolescencia
Es la etapa desde la pubertad (primeros signos de crecimiento de los órganos genitales) hasta la adultez. Esta etapa se va desarrollando en distintas fases y en cada individuo tiene un ritmo diferente, en concreto las niñas se desarrollan dos años antes que los niños y entre los niños de la misma edad existen desfases. Es una etapa de contrastes: se producen cambios importantes a todos los niveles y gran parte su futuro como deportista y como persona dependerá de las decisiones que en esta etapa de su vida tome.
Desarrollo psicomotor. Ya se puede exigir que haga lo mismo que un adulto tanto en el plano intelectual como en el psicomotor.
Cambios corporales.
• Varones: cambio de voz, aparece la barba, la posibilidad de eyacular semen.
• Mujeres: crece el pecho, aparece la menstruación y crece la pelvis
• Comunes: crece el cello, aumenta el peso y la estatura, se modifican las facciones
Estos cambios corporales normalmente no son bien entendidos por el adolescente, que los vive de una manera inconformista. Hay que tener en muy en cuenta que algunos comentarios en esta fase podrían conllevar que el adolescente lo tomata como una ofensa, cuidado con la anorexia. Existen muchos cambios hormonales y glandulares que afectan al estado de ánimo.
Desarrollo cognitivo y psicosocial.
Cambios en la personalidad. Crisis de la independencia se produce entre los 13-15 años en los niños y entre los 11-13 en las niñas, viene caracterizada por inestabilidad emocional con cambios de humor, falta de atención, irregularidad en el trabajo y en las tareas escolares.
Inadaptación al medio social y especialmente al hogar familiar, rechazo, insubordinación, brusquedad en los gestos, el tono y las maneras son las formas en que muestra esta disconformidad con el mundo adulto, y es a través de este enfrentamiento como comienza a definir sus propios valores y personalidad.
Incomprensión de sí mismo: en esta etapa comienza el proceso de autonomía que en los niños entre los 13-16 años y 15-16 las niñas, se reafirman en sobre sus gustos, sus ideales, sus intereses, sus ideas sobre la religión y la política. Es una fase de originalidad juvenil, será extremista en sus ideas que más adelante irá centrando en la medida en que vaya madurando y evolucionando en su vida.
Necesidad de llevar siempre la contraria, se salir solo, de enfrentarse a la autoridad y de romper con las barreras establecidas.
Período de inserción social. Se produce al final de la adolescencia. Es cuando el adolescente comienza a madurar, dependerá de las elecciones que haya hecho a la hora de estudiar, de sus amigos, del estilo de vida, etc.
Consideraciones para la iniciación deportiva. Aparte de los trastornos que pueda ocasionar en la conducta motriz una emotividad demasiado descontrolada o inhibida, el adolescente ya es capaz de elaborar conscientemente sus gestos y por tanto, estos pueden ser precisos y coordinados, aunque el dominio del gesto deportivo exige años de práctica y entrenamiento.
Tema 2. Aprendizaje del acto motor
Paso 2.1. Teorías y modelos del aprendizaje motor y deportivo
Las investigaciones sobre el desarrollo motor comienzan a mediados del
s. XIX con Bessel, un astrónomo que se preocupó por la medición de su tiempo de reacción y el de sus colegas con la finalidad de descubrir las diferencias en los registros del tiempo de tránsito de las estrellas.
La mayoría de estos trabajos tienen como objetivo relacionar la práctica con el rendimiento y así solucionar problemas cotidianos. Son las llamadas concepciones asociacionistas y conductistas. Sus principales representantes fueron Skinner y Siedentop.
Skinner fue, junto con Watson, uno de los representantes más destacados del conductismo. El conductismo es una corriente de la psicología que se basa en el empleo de procedimientos estrictamente experimentales para estudiar el comportamiento observable (la conducta), considerando al entorno como un conjunto de estímulos y respuestas. Este enfoque tiene sus raíces en el asociacionismo inglés, en el funcionalismo estadounidense y en la teoría evolucionista de Darwin, pues dichas corrientes hacían hincapié en la concepción del individuo como un organismo que se adapta al medio. Skinner señala que el aprendizaje explica la conducta, y el aprendizaje, por su parte, está controlado por los reforzadores. De esta forma, un niño recompensado cuando muestra curiosidad tendrá una mayor tendencia a presentar una conducta curiosa en diversas situaciones, no sólo en la infancia, sino también en la edad adulta. Estos patrones de conducta aprendidos se convierten en las bases para los diferentes tipos de congruencia llamados "personalidad".
Daryl Siedentop forma parte de la National Association for Sport and Physical Education. Ha adquirido un sólido reconocimiento internacional entre los investigadores, formadores y deportistas por sus múltiples producciones: publicaciones, investigaciones, artículos y conferencias. Desarrolla la concepción de la enseñanza eficaz proponiendo una estrategia de desarrollo sistemático de habilidades que proporcionen al aprendiz una mayor motivación y autoestima.
Las habilidades motrices y deportivas son aprendidas a través de una secuencia de tareas organizadas y reforzadas en cada paso. Cuando no se cumple lo esperado se cambian los patrones motores y se vuelve a reforzar.
Con el resurgir de los JJ.OO. se incrementa el interés por el aprendizaje motor. Destacan autores como Knapp o Singer que intentan aplicar los conocimientos surgidos de las tareas industriales al deporte.
Knapp fue un estudioso de las tareas motrices y del proceso de enseñanza. Clasifica las tareas según el grado de participación cognitiva:
Habituales: aquellas tareas cuya secuencia de movimientos se conoce y llega a automatizarse. Por ejemplo, montar en bicicleta, correr, nadar o realizar ejercicios gimnásticos.
• Perceptivas: cuando las tareas requieren la participación cognitiva, por ser desconocida la secuencia de movimientos, como ocurre en todos los juegos y deportes de oposición.
Singer realiza una clasificación de las tareas motrices según el grado de control sobre la acción:
• Regulación externa: aquellas tareas motrices que son abiertas y perceptivas, como los deportes colectivos.
• Autorregulación: aquellas tareas motrices que son cerradas y habituales, como la gimnasia o casi todas las pruebas de atletismo
• Regulación mixta: la combinación cruzada de las clasificaciones de Poulton y Knapp. Por una parte, abiertas y habituales, como el esquí de fondo o el ciclismo de carretera. Por otra parte, cerradas y perceptivas, como el billar, el ajedrez o el golf.
Esta orientación fue criticada porque consideraban al aprendiz como un sujeto pasivo que únicamente se limitaba a la reproducción y repetición de una serie de tareas.
A pesar de los trabajos de Bernstein, la mayoría de los autores coinciden en que la teoría de Adams constituye el inicio de la investigación sobre desarrollo motor.
Tanto Bernstein, como Adams, Gentile, Weldford o Schmidt, son autores que han dedicado su vida a estudiar cómo se lleva a cabo el acto motor.
Bernstein (1960) desarrolló la teoría de construcción de habilidades motrices (1960). Bernstein considera el aprendizaje como la resolución de un problema motor, donde la retroalimentación o corrección de errores es el elemento esencial del modelo.
Adams, junto con Gentile, Schmidt, Welford o Marteniuk rechazan las teorías conductistas (estímulo-respuesta) por una perspectiva cognoscitiva (conocer el movimiento), influenciada por las teorías de la información y la cibernética. Estos autores se preocuparon por explicar el desarrollo motor desde un punto de vista global, creando modelos sobre control y aprendizaje y utilizando un lenguaje con términos como input o entrada sensorial, almacenamiento de la información, toma de decisiones, retroalimentación, ejecución de las respuestas, etc.
Teoría de la información.
Basándonos en la teoría de la información, el alumno, para aprender una tarea motriz deberá atender a los aspectos relevantes del medio (input), seleccionar una respuesta motriz (toma de decisión), ejecutar el movimiento programado (output) y utilizar la información que proviene de la respuesta para evaluarla y modificarla si fuera necesario (feedback).
El entrenador debe considerar que sus deportistas poseen recursos para captar y procesar la información, para, a partir de ahí, tomar las decisiones oportunas y realizar el movimiento escogido.
Imaginemos a un deportista que va a recibir el balón en un juego de 3x3. Tras observar la situación del defensor y de los demás compañeros, el deportista deberá decidir si pasar o jugársela. Una vez que ha tomado la decisión, realizará la jugada, y una vez terminada y visto el resultado, corregirá su actuación.
Éste sería el modelo básico de aprendizaje motor. A partir de aquí, los diferentes estudios realizados han ido en la línea de corregir posibles deficiencias en el modelo. Principalmente los errores achacados a este sistema responden a la forma en que el sujeto puede corregir o modificar sus errores, a través de la información recibida de su actuación motora. El modelo más completo al respecto es el representado por Welford (1968), que presenta cuatro medidas de control del movimiento:
Memoria a largo plazo. La memoria a largo plazo nos permite recordar las experiencias motrices anteriores para compararlas con el movimiento a realizar. Siguiendo con el ejemplo de la entrada a canasta, el deportista puede comparar dicha tarea con la de ir corriendo y saltar hacia la rama de un árbol para tratar de tocarla con la mano.
Control neuromuscular. El control neuromuscular realiza un control automático a través del sistema nervioso teniendo una información inmediata de qué está sucediendo.
Conocimiento de la ejecución. El conocimiento de la ejecución permite una información a través de nuestras estructuras internas de cómo se está produciendo el movimiento (dirección, intensidad, coordinación...). Estoy botando muy alto, tengo que comenzar el primer paso de la entrada, y tengo que dirigirme hacia el centro porque me estoy desviando
Conocimiento de los resultados.. El conocimiento de los resultados nos informa del resultado externo percibido por los sentidos. He dado bien los dos pasos de la entrada a canasta pero no he metido la canasta.
Aplicaciones prácticas para el aprendizaje motor y deportivo.
El técnico deportivo debe considerar al deportista como un sujeto activo, que va construyendo su propio proceso de aprendizaje a medida que lo va necesitando para la resolución de los problemas motores presentados.
A partir de la teoría de Schmidt, podemos decir que el deportista construye programas o esquemas de acción generales susceptibles de ser modificados para su nueva utilización. Por lo tanto, los técnicos y entrenadores dotarán a los deportistas de las experiencias necesarias para que consigan resultados diferentes y variados, que junto con el conocimiento que el deportista tiene de sus propias capacidades (teoría ecológica del aprendizaje), serán modificados y adaptados en aprendizajes sucesivos. A esto es a lo que se llama facilitar retroalimentaciones sensoriales y transferencia.
El deportista pondrá en acción todos sus recursos (perceptivos, cognitivos y motores) para ir superando su nivel actual de habilidad. El entrenador ayudará a encontrar las soluciones óptimas. El aprendizaje motor significativo implica que el deportista participe en la construcción de sus acciones partiendo de conocimientos y habilidades ya adquiridas. Se deberá favorecer que cada nuevo aprendizaje se apoye en los anteriores (transferencia y significación).
La relación entre entrenador y jugador es de capital importancia, considerando que el deportista aprende para el futuro, aprende a solucionar problemas que puedan presentársele posteriormente.
Paso 2.2. Fases del aprendizaje motor
Son muchos los autores que han intentado ordenar el proceso de aprendizaje en fases con características propias. Los términos utilizados para describir cada una de estas fases varían, así como el número de etapas. Resumiendo las diferentes opiniones (autores como Álvarez del Villar (1983), Blázquez (1989) o Sánchez (1989) identifican estas fases con: iniciación, desarrollo y perfeccionamiento) podemos hablar de:
• Fase inicial.
• Fase intermedia.
• Fase final.
Fase inicial
Es el momento en que el deportista debe captar la idea del movimiento. El aprendiz participa cognitivamente (es decir, toma conocimiento) de lo que debe hacer, partiendo de una idea global de lo que le piden que haga. Una vez captados los aspectos más característicos de la habilidad, debe ejecutarlos tratando de utilizar sus mejores recursos.
En esta fase el deportista comienza a seleccionar e identificar lo relevante de la información que recibe del medio. Comienza lo que se denomina atención selectiva. El deportista va elaborando la imagen o esquema de la acción.
Este proceso parece complicado, pero cuando el aprendiz tiene claro el objetivo o problema que debe resolver, lo realizará de manera espontánea recurriendo a su inteligencia motriz.
Es un periodo en el que se pasa de la coordinación global a la coordinación de los detalles. Exige un gran esfuerzo consciente por parte del deportista, que tiene que estar atento a todos los estímulos presentes que para él son nuevos.
La duración de esta etapa es muy variada y estará en consonancia con factores como:
• Complejidad de la tarea y sus demandas.
• Disponibilidad, experiencia y competencia del aprendiz.
• Frecuencia de la práctica.
Fase intermedia
En este periodo el deportista empieza a entender y comprender el problema motriz presentado y tiene una imagen más refinada y consciente de lo que tiene que realizar.
Es una etapa en la que los actos realizados y los deseados se van acercando, siendo estos cada vez más aplicables y adaptables a situaciones variadas.
El deportista va automatizando progresivamente los gestos mostrando un progresivo control.
Se muestra más fluidez y coordinación en los movimientos y no es necesaria tanta atención perceptiva por parte del deportista.
La duración de esta fase también es variable, estando condicionada por factores biológicos, psicológicos y ambientales.
Fase final
En esta fase el movimiento está ya dominado y automatizado, no necesitando una atención consciente de su realización.
Se caracteriza por:
• Un ahorro considerable de energía, ya que no necesitamos pensar el movimiento, sale sólo cuando es requerido por las situaciones de juego.
• El dominio de las habilidades es casi total y los errores son muy específicos y concretos.
• Se produce la anticipación o capacidad del deportista de prever una acción motriz, fruto del conocimiento del problema motriz.
• La duración de esta etapa también es variable y en muchos deportes dura años.
Como ejemplo de esta fase nos serviría cualquier partido de categoría junior o senior de equipos consolidados.
Qué debe tener en cuenta el futuro técnico deportivo.
El técnico deportivo tiene que tener muy claras sus actuaciones, especialmente en las primeras etapas:
Debe saber que el aprendizaje debe servir de soporte a otros aprendizajes (transferencia) y que cada uno debe ser mejorado por el siguiente, creando de esta manera pilares sólidos para el futuro.
El entrenador ha de presentar las tareas y habilidades de forma fácil y comprensible, secuenciando progresivamente los periodos de trabajo, informando espontánea u organizadamente a sus deportistas y haciéndolos progresar hacia niveles más altos de habilidad.
El papel del técnico deportivo en estas edades será:
• Diagnosticar y elaborar las secuencias de trabajo, de manera que sean útiles para que los deportistas vayan superando las dificultades que el juego les encomiende.
• Informar a los futuros deportistas de forma clara y efectiva, para que puedan analizar y entender el problema motor y reducir los errores en la práctica.
• Permitir que los deportistas exploren sus posibilidades de acción, pero en el momento justo deberá informar de qué pueden hacer y motivarles hacia una práctica concreta
• Deberá plantear las situaciones motrices teniendo en cuenta que éstas por sí mismas deben suponerle un problema a resolver. Deberán ser lo suficientemente asimilables como para que pueda ser solucionado con éxito y no un fracaso.
• Observar al deportista, que en estas edades está notablemente cansado por el esfuerzo que supone la resolución de los conflictos motores y mentales que son totalmente nuevos para él. No es tanto un cansancio físico como mental, pero igual de importante, de cara a los periodos de descanso y trabajo que el técnico debe presentar. Muchos entrenadores no le dan la suficiente importancia y consiguen bloquear al deportista, que no es capaz de asimilar tanta información a la vez.
Paso 2.3. Mecanismos implicados en el aprendizaje motor
El proceso de aprendizaje motor de las habilidades motrices y deportivas se produce mediante la puesta en marcha de una serie de mecanismos, como manifestaba Marteniuk (1976).
Mecanismo perceptivo. Es el proceso por el cual el jugador o deportista recibe toda la información del entorno, necesaria para poder tomar una decisión y resolver un problema motriz. El entrenador, ante situaciones motrices en las que el mecanismo de percepción participe de manera importante, es decir, en los deportes de equipo y de adversario, tendrá que dotar la deportista de las experiencias necesarias y lo más variadas posibles para que tenga recursos suficientes almacenados en su memoria motriz que le permitan resolver el problema. El deportista tendrá que aprender a seleccionar los estimulo que son relevantes de los que no lo son, es decir, la atención selectiva.
Mecanismo de decisión. Es el mecanismo por el cual el deportista, una vez analizada y estudiada la situación en la que se encuentra, tiene uqe escoger la opción más acertada para que el resultado sea el más efectivo posible. Volvamos al ejemplo inicial. En este proceso participa de manera relevante la memoria a corto y largo plazo, de tal manera que se produce una comparación con los patrones motores generales que posee el deportista de sus experiencias previas, selecciona el patrón a utilizar que podrá ser adaptado y determina el grado de esfuerza que le puede suponer. Resumiendo, podemos decir que los técnicos deportivos y los entrenadores deben tener en cuenta en todo proceso de aprendizaje que las tareas motrices a enseñar deben ser analizadas y clasificadas en función de los mecanismos implicados en ella. De esta manera, conocerá las exigencias y dificultades del aprendizaje y resultará más fácil y coherente la presentación la deportista.
Mecanismo de ejecución. Es el momento en el cual el deportista realiza la acción escogida. El deportista escoge el programa o esquema motor que va a utilizar y estableciendo las especificaciones de la respuesta, trayectoria, dirección, intensidad, etc., la realiza, mandando las correspondientes órdenes a los diferentes grupos musculares.
Tema 3. Aprendizaje y grupos deportivos. Características e influencias
Paso 3.1. Mecanismos de aprendizaje en la iniciación deportiva.
Una de las cuestiones más importantes a las que nos enfrentaremos será saber reconocer en cada momento si estamos ofreciendo a nuestros deportistas una iniciación deportiva adecuada, si somos capaces de motivarlos adecuadamente, si estamos consiguiendo los objetivos de forma correcta y si éstos se encuentran adaptados al perfil cognitivo del deportista en cuestión. Para ello deberemos tener en cuenta los signos positivos y negativos que puedan alertarnos sobre nuestra atención como técnico deportivo, estos signos se denominan feedback o retroalimentación. El reconocimiento de ellos es fundamental para corregir día a día aquellos aspectos de nuestra planificación, nuestra relación con los deportistas, nuestra relación con el grupo, con el medio etc., que puedan estar interfiriendo negativamente en el desarrollo normal de aprendizaje.
Partiendo de la definición de aprendizaje como "la modificación continua del propio comportamiento en base a la experiencia adquirida", podremos ir viendo y analizando los cambios que se van produciendo y si éstos son adecuados o no. En el aprendizaje debemos establecer un teorema básico: sin motivación, no existe atención y, por tanto, no hay aprendizaje.
Estos elementos son claves y debemos tenerlos en cuenta, ya que nos enfrentaremos al aprendizaje en niños de 5 a 12 años que en esos momentos son "esponjas" absorben todo lo que entra en contacto con ellos, tanto para lo bueno como para lo malo. El resto de su vida sintetizaran y recordarán sólo aquellos aspectos de su experiencia que les resulten más significativos.
Recuerda que no todo está por aprender, sino que los factores de aprendizaje pasan a través del patrimonio genético, en interacción constante con el medio ambiente. No tienes que enseñarle a andar ni a correr, pero sí a perfeccionar las técnicas de carrera para obtener el máximo rendimiento en esta tarea.
El aprendizaje deportivo no sólo requiere de estos dos condicionantes sino que es a través de su aplicación en el juego y el deporte como se consolida.
Las barreras del aprendizaje
Si hay algo que no funciona en el proceso de aprendizaje, si no hay mejorías, si aumentan inexplicablemente las ausencias, si hay una caída en la motivación, deberemos aplicar la siguiente lista de preguntas y quizá respondiendo a cada una de ellas demos con los errores que estamos cometiendo:
• ¿Se han definido con claridad los objetivos generales de la programación?
• ¿Se respetan los ritmos de asimilación?
• ¿Se han valorado los aspectos positivos y negativos del método analítico y/o global?
• ¿Las correcciones van a las causas de los errores?
• ¿El grado de complejidad del lenguaje se ajusta al momento de maduración biológica y cognitiva del deportista?
Esta lista está orientada fundamentalmente a los procesos de motivación, atención, refuerzo, asimilación de la información, acomodación que ya hemos visto en los temas precedentes.
Paso 3.2. Grupos deportivos. Características e influencias
Los grupos deportivos son grupos pequeños y que fundamentalmente tienen las mismas características que cualquier grupo de su tamaño, quizás lo que diferencia a los grupos son los objetivos con los que se forman, pero una vez constituidos tienen muchas cosas en común. Comenzaremos por adoptar la definición que Y. Hannin hace sobre grupo deportivo: aquel grupo en cuya composición no entran menos de dos personas, y no más de 25, que se agrupan por objetivos generales de una actividad deportiva que ejecutan bajo el control del técnico deportivo, instructor, juez, etc.
El grupo deportivo tendrá como objetivo la realización de actividades deportivas a través del juego y el entrenamiento, al objeto de desarrollar una actividad deportiva mediante un esfuerzo individual y colectivo. El objetivo no es sólo la actividad deportiva, sino que también se consiguen objetivos personales, individuales y en la interacción con el grupo.
De los aspectos que debemos contemplar en los grupos deportivos, deberemos de tener en cuenta el aspecto formal e informal del grupo.
Estos aspectos vendrán definidos en función de una serie de categorías, que se encuentran presentes en la dinámica de los grupos deportivos.
Categorías:
Rango o jerarquía (deportista-técnico deportivo).
Desempeño de papeles (el sitio de cada deportista, o qué aporta al grupo y el papel del propio entrenador).
Comunicación (qué tipo de comunicación se establece dentro del grupo deportivo).
Interacción (cómo se relacionan entre sí los miembros del grupo)
Subordinación en las relaciones interpersonales en forma vertical (entrenador-deportista). Subordinación de las relaciones interpersonales en forma horizontal (deportista-deportista).
Cohesión del grupo.
Coordinación del grupo.
Motivación del grupo.
Las incidencias de todas estas categorías van a definir en el grupo deportivo tanto la estructura formal como la informal.
La estructura formal tiene lugar en el entrenamiento y en la exigencia del técnico deportivo, que es el que pone las reglas en el proceso de interacción e interrelación entre los miembros del equipo o grupo deportivo.
De esta interrelación surge de manera espontánea la estructura no formal, que viene dada por las relaciones emocionales que se producen entre los miembros del grupo deportivo y que normalmente tienen afinidades conjuntas, edad, simpatía, afinidades comunes, lugar de residencia cercano etc.
Lo deseable es que coexistan ambas estructuras, pero en un término justo. Un equipo deportivo donde no existan relaciones emocionales lleva al desconocimiento de los miembros de grupo, al empeoramiento de las relaciones y a conflictos.
Si en el grupo deportivo la estructura informal impera sobre la formal, entonces se alteran las relaciones del entrenador con los deportistas, la subordinación de los deportistas al entrenador se ve alterada, se reduce la valoración crítica de la conducta y la responsabilidad personal de las acciones de cada deportista quedan enmascaradas en el grupo.
Consideraciones a tener en cuenta a la hora de constituir grupos deportivos
Deberás tener claras las instrucciones y orientaciones de la actividad programada, que sean acordes a los deportistas, sus intereses y motivaciones y expresarlas con un lenguaje claro y comprensible.
Deberás establecer relaciones positivas y neutras con respecto a los miembros del grupo. Deberás tener la sensibilidad de contemplar la particularidad de cada miembro siendo comprensivo con ellos.
Deberás ser claro y conciso en el establecimiento de normas, que se formularán dentro del propio grupo en el proceso de su actividad principal.
Deberás tener en cuenta que se conjuguen de manera adecuada las necesidades del grupo y las tuyas propias, de manera que ayuden a incrementar la motivación y atención del grupo deportivo.
Para ello deberás tener en cuenta todo lo necesario desde el punto de vista cognitivo, afectivo y de desarrollo motriz a la hora de programar tareas y objetivos.
Entre las dificultades que se pueden plantear debemos reflexionar sobre:
¿Han sido localizados los objetivos en la esfera cognitiva? Es decir, ¿le estoy pidiendo que haga algo que el niño comprende?
¿Les he enseñado de manera visual lo que tienen que hacer? ¿Le he mostrado de una manera no verbal lo que quiero que haga?
Entiende lo que le digo? ¿He acomodado el lenguaje para que entienda la instrucción?
¿Le he dado espacio para que ellos expresen sus sensaciones?
¿Estoy potenciando en ellos la capacidad de autocrítica, la observación, la creatividad?
¿Sabe diferenciar entre lo que hace bien y lo que hace mal?
¿Somos un buen modelo, coincide nuestro mensaje verbal, con el no verbal?
Tema 4. Evaluación de la enseñanza-aprendizaje de la actividad física
Paso 4.1. Evaluación de las habilidades motrices y deportivas
La evaluación de las habilidades motrices y deportivas nos lleva a las siguientes preguntas:
¿Para que evaluar?.............................objetivos de la evaluación
¿Qué evaluar?................................... aspectos que deseamos analizar
¿Cómo evaluar?..............................instrumento que utilizaremos para la evaluación
¿Cuándo evaluar?...........................momento en que realizaremos la evaluación
Para qué evaluar
Ya hemos visto que este proceso de aprendizaje se dividía en una serie de fases, inicial o de iniciación, intermedia o de desarrollo y final o perfeccionamiento y que cada una de ellas cuenta con sus características específicas. Tampoco podemos olvidar que en el aprendizaje de cualquier acto motor tenemos que tener en cuenta al individuo en todos sus ámbitos de conducta: mental o cognoscitivo, físico o motor, emocional y actitudinal. Es por ello que el resultado de una prueba concreta no tiene valor, ya que al deportista hay que evaluarlo en su conjunto y especialmente en situaciones de juego real.
La evaluación nos va a permitir conocer exactamente en qué punto de desarrollo del aprendizaje nos encontramos, para de esta manera, una vez asimilada la fase en la que se encuentra el deportista, poder pasar a una siguiente de mayor complejidad.
Existen tablas de valores de referencia sobre qué habilidades y capacidades físicas y técnicas debe poseer un deportista en función de su edad. Estos datos nos van a permitir la comparación con los datos obtenidos por nuestros deportistas y conocer el estado en que se encuentran y sus posibles deficiencias. Son valores de referencia que en ningún caso son determinantes, ya que el deportista debe ser evaluado en todos sus ámbitos de actuación.
Puede ocurrir que un deportista demuestre un desarrollo importante de sus capacidades físicas y no tanto de sus habilidades o destrezas, o de sus capacidades para tomar decisiones o ejecutar dichas acciones. Por tanto, es importante evaluar globalmente al deportista.
Qué evaluar
Ámbito motor. Se evaluarán: Cualidades físicas, motrices y modelos de ejecución técnica del deporte escogido.
Ámbito cognoscitivo. Se evaluarán las capacidades perceptivas y de decisión referidas al deporte escogido
Ámbito emocional y actitudinal. Se evaluarán los factores de la personalidad que puedan afectar a las capacidades de percepción, decisión, ejecución y control del deporte.
Paso 4.2. Instrumentos de evaluación
Los instrumentos de evaluación son las herramientas que podemos tener a nuestro alcance para realizar la evaluación de nuestros deportistas. Muchos de estos instrumentos están estandarizados, es decir, sus resultados son más o menos iguales y están contrastados por una amplia muestra de población. Ello nos va a permitir poder comparar los datos de nuestros deportistas con los ya estandarizados.
Otros son meros instrumentos que el evaluador utiliza adaptándolos a sus necesidades concretas, en función de los deportistas que tiene y lo que quiere evaluar. Entre los instrumentos más utilizados tenemos:
1. Batería de test. Es un conjunto de varias pruebas que nos van a permitir medir varias capacidades del sujeto incidiendo en diferentes zonas corporales. Las baterías de tests más utilizadas son:
B. Eurofit.
B. AAHPERD.
B. Macolín.
B. de aptitud física de INEF.
B. De aptitud física de A. Pila.
Escala de Godbout (1988), donde trata de analizar el contraataque en balonmano iniciado por el portero.
Son también de gran utilidad las baterías de baloncesto, balonmano, fútbol y voleibol de Pila Teleña y la batería de baloncesto, balonmano, fútbol y tenis de Litwin y Fernández.
2. Test o prueba. Miden un solo factor y se utilizan para medir tanto pruebas físicas como motrices, técnicas o emocionales.
Tests de evaluación de las habilidades motrices básicas: Test de habilidad motora para primaria y el Iowa Brace Test, que consta de 21 pruebas en progresión de dificultad
Tests de evaluación perceptivomotrices: Puerdue perceptivo motriz de Roach y Lephart (1966) y de evaluación de habilidades deportivas.
Test de evaluación de cualidades físicas:
o Resistencia: RuffierDickinson, Harvard, Conconi, Leger-Bouchard, Leger-Lambert (conocido por Course Navette) y test de los 1.000 m.
o Fuerza: salto vertical, de longitud sin impulso, triple salto, test de fuerza de Larson, extensores de brazos, test de Cooper, flexiones de brazos en suspensión
o Flexibilidad: test de Wells, flexión profunda de tronco y flexibilidad de la columna, elevación de pierna hacia delante, flexión lateral de tronco.
o Velocidad: sprint de 20 mts, agarre de bastón, tappping test de brazos, skiping a una pierna.
3. Cinematografía. A través del vídeo se pueden analizar las acciones realizadas por los deportistas.
4. Hojas de registro. El entrenador irá anotando las observaciones más relevantes de los jugadores a diario.
5. Escalas de apreciación. Permiten observar las habilidades tal y como se manifiestan. Son elaboradas a partir de referencias y conductas específicas. El entrenador puede construirlas destacando los componentes que más le interesen.
6. Curvas de performance. En ellas se reflejan los rendimientos del sujeto en cada práctica o conjunto de ellas, pudiéndose observar la influencia de factores como la motivación, complejidad, estado anímico, etc.
Planificación de la evaluación
Toda evaluación conlleva un proceso de preparación y planificación. Este punto es importante para que los resultados de la evaluación tengan una mayor significación dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Este proceso podríamos dividirlo en las siguientes fases:
En la primera fase el entrenador deberá establecer con claridad los objetivos a evaluar, lo relevante de lo que no lo es, los instrumentos que va a utilizar para la medición, cuándo va a realizarla, para qué, los ayudantes, observadores y posibles aspectos que puedan contaminar los resultados
Una segunda fase que consistiría en la aplicación del test o prueba.
Una tercera fase, que consistiría en la interpretación de los resultados, utilización que se le va a dar a la información recibida, la emisión de juicios, decisiones, elaboración de informes y aplicación de los resultados.
Todo proceso de evaluación debe ser repetido en el tiempo para poder conocer de qué manera va evolucionando el aprendizaje.
De esta forma podremos saber si una vez realizada una primera evaluación, están dando resultado las estrategias planteadas por el técnico o entrenador para eliminar los posibles errores y aumentar el rendimiento.
La mayoría de los autores coinciden en que lo ideal es realizar al menos tres evaluaciones: una al comienzo del proceso para conocer el nivel del que parte el deportista; otra a lo largo del proceso y una última, cuando está prevista la finalización del aprendizaje de dicha tarea.
viernes, noviembre 23, 2007
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